Continúa la oleada de despidos en el rubro textil a raíz de la apertura comercial y esta vez les tocó a 170 trabajadores de la empresa brasileña Alpargatas, que ayer se encontraron con el telegrama.

Será la primera empresa en ingresar al Plan de Transformación Productiva, el régimen anunciado en diciembre pasado por el gobierno nacional que contempla un seguro de desempleo ampliado y reinserción laboral para las empresas con problemas de competitividad. Cobrarían un mínimo de 8.000 pesos por seis meses.

A raíz del incremento de las importaciones, la producción local pierde competitividad y los efectos se traducen inmediatamente en despidos. En el caso de Alpargatas, ayer fueron despedidos 90 operarios de la planta que tiene en la localidad de Villa Mercedes, San Luis, mientras que otros 80 tuvieron el mismo desenlace en la fábrica ubicada en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. La ecuación es simple: los insumos y los productos que llegan de afuera son signifi cativamente más baratos que los de producción local, volviendo dispensable un porcentaje de la mano de obra empleada.

En este marco, Alpargatas, que se dedica a la fabricación de las zapatillas Topper, decidió trasladar la producción de suelas inyectadas y las capelladas, fabricadas en San Luis y Buenos Aires, a sus fábricas de Tucumán, La Pampa y Catamarca.