Los nominados por Donald Trump para dirigir la diplomacia, la defensa y la CIA se diferenciaron hoy del presidente electo de Estados Unidos al calificar a Rusia como una de las principales “amenazas” para el país y sus aliados europeos, lo que alimentó aún más la incertidumbre política que domina Washington antes del traspaso de poder. 

Firmeza con Rusia y China, respeto al acuerdo nuclear con Irán y la búsqueda de una solución al prolongado conflicto entre Israel y Palestina fueron los principales contrapuntos con la retórica beligerante de Trump que expusieron Rex Tillerson, nominado para Secretario de Estado, y el general retirado James Mattis, nominado para dirigir la cartera Defensa.

Tillerson y Mattis, al igual que el congresista Mike Pompeo, nominado para dirigir la CIA, contradijeron ayer y hoy al magnate republicano en sus maratónicas audiciones para ser confirmados en sus cargos en el Senado.

A contramano de Trump, Tillerson, ex CEO de ExxonMobil, y Mattis, apodado “Perro Loco” por sus años de combate, lanzaron duros dardos contra el presidente ruso Vladimir Putin en un intento por llevar tranquilidad a sus socios en el Senado, según la cadena de noticias CNN.

En más de una ocasión esta semana, senadores republicanos advirtieron sobre una posible complacencia de las nuevas autoridades estadounidenses con sus pares rusos.

Hoy los nominados de Trump buscaron traer tranquilidad a las filas del nuevo oficialismo estadounidense. 

"Rusia busca romper la OTAN, representa un riesgo para Europa y los intereses de Estados Unidos. Nuestros aliados de la OTAN tienen razón de alarmarse del resurgimiento de Rusia”, remarcó Tillerson, quien fue abucheado por un pequeño grupo de manifestantes en las inmediaciones del Congreso al ingresar al edificio. 

Por su parte, el ex general de la Marina, James Mattis, propuesto por Trump para encabezar el Pentágono, se mostró duro con la política exterior “agresiva” de Rusia y alertó sobre el riesgo de que Estados Unidos pierda influencia si no mantiene unas cada vez mayores Fuerzas Armadas.

Mattis, quien es considerado tanto por demócratas como republicanos un militar de gran valía capaz de oponerse a Trump si es necesario, se desmarcó hoy en varias ocasiones de las ideas expuestas en el pasado por el presidente electo sobre seguridad y defensa.

El veterano general afirmó que el orden mundial establecido por Estados Unidos durante más de medio siglo está ante “su mayor amenaza desde la Segunda Guerra Mundial por parte de Rusia, el extremismo y el comportamiento de China en el Mar de China Meridional”.

Por ello abogó por “ganar nuevos aliados” en todo el mundo y pidió poner el acento en la disuasión militar, pero también en el “diálogo”.

La ley estadounidense prohíbe que un militar retirado hace menos de siete años pueda asumir la jefatura civil del Pentágono. Mattis no cumple esta condición por lo que fue necesario el comité senatorial encargado de la audiencia aprobara una exención antes de comenzar la audiencia de confirmación.

Pese a que la exención fue aprobada, algunos senadores demócratas mostraron su preocupación por el hecho de que un militar tome las riendas del departamento con la mayor dotación presupuestaria, aunque otros apuntaron que, ante la volatilidad de Trump, nadie mejor que Mattis para aconsejar de manera honesta y fundamentada al presidente entrante.

En ese mismo sentido, el nominado por Trump para dirigir la CIA, Mike Pompeo, se enfrentó públicamente a la posición del presidente electo. 

Primero calificó a Rusia como una de las “principales amenazas” para Estados Unidos y luego rechazó  tajantemente el uso de métodos de tortura durante los interrogatorios de la agencia de inteligencia, una metodología de la era Bush con la que Trump coqueteó más de una vez. 

El congresista hizo estas declaraciones en su primera audiencia de confirmación en el Comité de Inteligencia del Senado, y en medio de la polémica de los informes de inteligencia sobre los presuntos ciberataques de Rusia durante la campaña electoral estadounidense que, según la Casa Blanca, buscaron favorecer al candidato republicano Trump.

Pompeo se salió del guión marcado por el presidente electo y advirtió que Rusia es un “sofisticado adversario” en el ámbito de la ciberseguridad, del que hay que cuidarse.

"Rusia se ha reafirmado de forma agresiva, invadiendo y ocupando Ucrania, intimidando a Europa y haciendo prácticamente nada para ayudar en la destrucción del Estado Islámico”, afirmó Pompeo.

También mostró su desacuerdo con el magnate cuando rechazo, sin miramientos, las “prácticas de interrogación reforzadas”."Absolutamente no”, remarcó el congresista, ante las preguntas de los senadores.

Distintas técnicas de tortura fueron utilizadas por el gobierno de George W. Bush para extraer información a los sospechosos detenidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Esas violaciones a los derechos humanos fueron más tarde denunciadas y el presidente Barack Obama finalmente las prohibió al llegar a la Casa Blanca. 

Sin embargo, Trump defendió su efectividad durante la campaña electoral para extraer información de inteligencia.

Las contundentes frases de los tres nominados para puestos claves en diplomacia y seguridad alimentan aún más los interrogantes sobre cual será la línea política del futuro gobierno de Trump con respecto a Rusia y a todos los conflictos armados del mundo en los que participa Estados Unidos.