Por Fernando Vázquez

El tremendo hecho se produjo cuando este muchacho fue interceptado por los malvivientes cuando estaba en el cruce de Juan de Alagón y Río Cuarto, en proximidades del límite con Rafael Castillo y a 4 cuadras de un arroyo, en el citado distrito, que está situado en el oeste del conurbano provincial.

Aparentemente, en el lugar hubo una acalorada reyerta, que finalizó de manera trágica pues los brutales forajidos atacaron a disparos y a muy corta distancia al damnificado, quien cayó ensangrentado.

Según lo manifestado por los informantes, el joven, que se afirma vivía en Acassuso al 4100 casi en el cruce con Risso Patrón, en aquel mismo vecindario, dejó de existir a raíz de la gravedad de las diversas heridas que padeció a la altura de la espalda. La agresión fue consumada a 200 metros de la finca habitada por Aquino.

Versiones aportadas por la gente sostienen que Aquino habría logrado arribar a su domicilio, con la intención de solicitar auxilio.

Habitantes de la zona dijeron que los marginales huyeron rápidamente y se escondieron en las calles del barrio.

Diligencias
Pesquisas policiales de la comisaría de González Catán (1ª Sur de La Matanza) realizan diferentes procedimientos en la humilde zona, destinados a establecer el paradero de los peligrosos malvivientes. Al respecto, las autoridades consideran que Aquino conocía a los victimarios, quienes se presume obraron debido a una serie de viejas diferencias.

Intervinieron en la causa los funcionarios correspondientes a la Unidad Temática de Homicidios del departamento judicial de La Matanza.