“Queremos que el menor pague -dijo el tío de Brian-. Que no queden en libertad; si son ellos como se dice, que paguen”.

Junto a los familiares de Brian, vecinos del barrio de Flores, que se quejan de la inseguridad, se concentraron en la esquina de la avenida Rivadavia y Nazca, con la intención de marchar, por la primera de ellas, hasta Carabobo, con globos blancos.

Según explicó el tío del chico asesinado, eligieron caminar por la avenida Rivadavia porque ya habían estado en la comisaría, donde se entrevistaron con el nuevo jefe policial, que les prometió más patrullajes.

“Queremos que esto no se apague”, afirmó el tío del chico, en diálogo con la prensa antes de arrancar la marcha.

Brian Aguinaco fue baleado en la cara por “motochorros” que habían robado a dos mujeres, el sábado 24 a las 14.30 en la esquina del pasaje Robertson y Asamblea, en Flores, y murió dos días después en el hospital “Ricardo Gutiérrez”.

El episodio provocó que vecinos de la zona ocuparan y provocaran destrozos en dos oportunidades en la comisaría 38a., en reclamo de justicia, en medio de la puesta en marcha de la nueva Policía de la Ciudad.
 Por el caso fue arrestado un menor de 15 años, que había escapado con la ayuda de su madre a Chile, donde lo esperaba su padre.

El menor fue deportado inmediatamente y trasladado desde Mendoza a Buenos Aires, para ser alojado en un instituto de menores. Por su edad, es inimputable, lo cual generó que se reabriera el debate sobre el castigo penal a los menores de edad.

También fue arrestado un joven de 26 años, que habría actuado como su cómplice, con antecedentes por robo y que estaba prófugo de la Justicia por otros hechos.