Por Matías Resano 

mresano@cronica.com.ar 

Una mujer denunció por mala praxis a las autoridades del Hospital Ramón Carrillo de la localidad bonaerense de San Vicente, donde, según ella, no fue atendida como correspondía. Al parecer, la joven arribó al centro asistencial para tener familia, pero los médicos le dijeron que regresara a su casa.

Ya en su domicilio, la embarazada dio a luz en el inodoro con consecuencias fatales para el recién nacido.


Al edificio municipal del partido de San Vicente acudieron en la mañana de ayer José Lizarraga y su esposa, Paula, tras ser convocados por el intendente local Mauricio Gómez y las autoridades del Hospital Ramón Carrillo, quienes escucharon al matrimonio y le prometieron atender su reclamo a la vez que pondrán a su disposición una asistente social. "Lo que queremos por sobre todo es justicia", dijo a "Crónica" la pareja.

"El jueves 1º de diciembre pasado, entramos 7.30 al Hospital Ramón Carrillo porque mi mujer estaba en fecha, pero la doctora de turno le dijo que debíamos esperar tres o cuatro horas más", le relató José a "Crónica". El hombre continuó su testimonio señalando que "a las 9.30 mi mujer se descompensó y entonces volvimos, pero otra vez nos dijeron que vayamos a casa, que todavía no era la hora, pero nos quedamos tranquilos".

Sin embargo, al regresar a su domicilio, "Paola fue al baño y ahí parió a la beba, que golpeó fuerte la cabeza contra el inodoro al caer y murió".

No obstante, la joven fue trasladada de urgencia al centro de salud municipal, donde allí la misma médica que le había ordenado regresar a su casa "nos pidió perdón llorando y reconoció que fue un error su decisión", señaló Lizarraga.

Justamente, mientras intentan superar tan devastador dolor, José y Paola encabezaron una marcha el jueves 8 de diciembre exigiendo la destitución de la profesional de la salud. El reclamo llegó al conocimiento del jefe comunal de San Vicente, quien los convocó para dialogar.

Sin embargo, según relató el matrimonio, "así como entramos, salimos. Fuimos por una respuesta que no nos dieron, sólo nos dijeron que nos mandarían una asistente social para ver qué necesitamos", reveló José.

Respecto de los hechos, Lizarraga reveló que tanto la autoridad municipal como el director del hospital y la médica implicada "no sabían explicar qué pasó, no entienden cómo no se resolvió de otra manera". La propuesta municipal no satisfizo al matrimonio puesto que "esto no se soluciona con algo material, a mí no me sirve, porque con cosas materiales no voy a recuperar a mi hija".

Por esta razón, en los próximos días la familia, que no baja los brazos, planea realizar una nueva jornada de reclamo en las inmediaciones del hospital exigiendo que "queremos que la suspendan de por vida a la doctora".

Con la voz quebrada, el jefe de familia comentó: "Pareciese que nadie entendiese nuestro dolor. Un error se llevó la vida de mi hija, algo que nos va a llevar toda una vida superar. Me parece que las cosas no se arreglan con la presencia de una asistente social", concluyó José.