OPINION

29 de octubre de 2018

FMI, elecciones y aislamiento

Mucho se ha comentado sobre la salvaje represión desatada por el gobierno con motivo de la masiva marcha contra la aprobación del presupuesto del FMI sobre los pocos encapuchados que tiraron piedras desvirtuando el acto y la infiltración de la policía de civil entre ellos. Pero poco se ha dicho sobre si el gobierno logró o no su objetivo recurrente de aislar al kirchnerismo del conjunto del peronismo y del campo popular.
Por Daniel Rodriguez Paz
@agenciatimon

A la vista del resultado de la marcha, de la cantidad de votos afirmativos obtenidos de los diputados peronistas que responden a los gobernadores, del previsible resultado en el Senado y de los titulares de los principales medios afines a Cambiemos que forman opinión; el gobierno ha obtenido un resultado que contrasta severamente con las muestras de fortaleza que el campo popular había obtenido con el paro de la CGT y las movilizaciones que lo acompañaron y con la masiva marcha a Lujan que reunió amplio sectores que de confluir electoralmente pondrían en duros aprietos al gobierno de los Ceos hacia 2019.

En la convocatoria al Congreso y a la centralidad de la batalla por el Presupuesto hubo aciertos del gobierno y errores no forzados del Campo Popular. Se sabe desde hace mucho, que al momento de la votación presupuestaria, el ABL se impone a la ideología. Es el momento en el cual la mayoría de los que tienen la responsabilidad de gestionar una provincia o un municipio negocian por los tantos concretos, por las obras chicas, por los fondos para pagar sueldos. La obligación de hacer una buena gestión sobre las cosas cotidianas que afectan a los vecinos adquiere una dimensión que supera las banderas mejor pintadas.

Lo cierto es que en esta oportunidad la no aprobación del presupuesto podría haber afectado fuertemente al gobierno de cara al FMI. Pero no hubiese evitado la aprobación del acuerdo apoyado por Estados Unidos porque la alternativa era la caída del gobierno, cosa que la administración del norte no hubiese aceptado. Por otra parte, se estaba muy lejos de revertir el resultado cantado de la votación. En ese marco, la movilización debió contemplar una abrupta separación de la provocación de la plaza que también estaba anunciada.

La Argentina es actualmente una economía en default solo ocultado por el enorme desembolso de recursos aportado por el FMI para pagar los compromisos hasta las elecciones, dejando un enorme agujero negro para el 2020. Es; como ya dijimos; un acuerdo para intentar que Cambiemos gane las elecciones de 2019 o al menos llegue a ellas. Mientras tanto y después; habrá una economía en profunda recesión con sus secuelas de despidos, ajustes y miseria. Sin embargo la economía no necesariamente implosionará antes de octubre de 2019 y; en consecuencia; sólo la atenta mirada de los sectores más activos del Campo Popular para no dejarse aislar, para conducir las movilizaciones hacia triunfos tácticos y no a frustraciones, la mirada objetiva hacia los lados para saber que no se marcha sólo con la militancia, será crucial.

La calle es el patrimonio del pueblo, del conjunto del pueblo, que se expresa por reivindicaciones sectoriales específicas o por cuestiones estratégicas que hacen al conjunto; pero bajo las condiciones de participación y enfrentamiento acordes con la conciencia colectiva que no puede ser reemplazada por el puro voluntarismo.

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