Ambas compañías calcularon necesario arrancar 2017 con una suba de tarifas promedio de 30 por ciento con respecto a los cuadros vigentes a diciembre de 2015 y debe considerarse que el componente de Distribución en la factura de electricidad representa aproximadamente 35 por ciento del total a pagar por el usuario.

Las respectivas presentaciones incluyen además un plan de inversiones en trabajos y equipamiento para el mantenimiento y la expansión del servicio para el quinquenio 2017/2021, que totalizará 14.000 millones de pesos en el caso de Edesur y 26.000 millones por parte de Edenor.

Las presentaciones, ya enviadas al ENRE, serán evaluadas por el organismo, junto con las de otras entidades y particulares que expondrán en la audiencia pública, lo cual derivará en una próxima resolución que activará los nuevos cuadros tarifarios, su secuencia de aplicación temporal y su esquema de actualización periódica, según las categorías de usuarios (residencial, industrial y comercial).

En sus presentaciones ambas compañías detallaran además sus gestiones del período 2006-2016, el análisis de costos operativos, aspectos tributarios en el rubro, la proyección de la demanda y el requerimiento de ingresos para garantizar un eficiente suministro de electricidad, en volumen y calidad.

La ley 24.065 (marco regulatorio eléctrico) dictada en 1992 estableció las reglas en materia de abastecimiento, transporte y distribución de electricidad, en el marco de la privatización del sector, y comprende a los respectivos contratos de concesión en exclusividad en las áreas Norte y Sur de la Ciudad de Buenos Aires y del Conurbano bonaerense.

Revisión Tarifaria

Se lleva a cabo luego de varios años de suspensión del esquema de actualización (en 2002) en el contexto de la vigencia de la ley de Emergencia Pública 25.561 en materia social, económica, administrativa, financiera y cambiaría, prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2017.

Durante dicho período no se avanzó en la actualización de las tarifas en base a la RTI y ello, sostienen las empresas, les ocasionó graves dificultades económicas y financieras.

En los últimos diez años, indicaron las compañías, el Estado Nacional habilitó mecanismos paliativos para garantizar la prestación del servicio de distribución, evitando incrementar la tarifa de los usuarios finales, asignando subsidios para los consumidores de energía eléctrica, que ahora el gobierno eliminará.

Desde comienzos de 2016 el Estado Nacional instruyó al ENRE a iniciar el proceso de RTI y a fijar un cuadro tarifario de transición hasta tanto estuviera implementada la tarifa resultante de la revisión.

La realización de audiencias para discutir sobre las tarifas de Transporte se prevé para diciembre, de manera que el nuevo esquema tarifario para el suministro de energía eléctrica sería definido por el ENRE en enero y puesto en vigencia a partir de febrero de 2017.

El criterio que se aplicaría para los futuros incrementos de estas tarifas sería similar al diseñado y dispuesto para las tarifas de distribución de gas por redes, es decir con aumentos semestrales.

Resta saber qué niveles alcanzarán estas tarifas según la categoría de usuario, al final del recorrido.