Por Luis Autalán

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La sensación térmica cegetista no tiene nada que ver con la ola polar. A la par del triunvirato en vías de consagración se generan reacciones previsibles en los otros grupos, donde -cambiantes- se alinean e interrelacionan otros sindicatos.

La formación de Juan Schmid (Dragado-CATT-Azopardo), Héctor Daer (Sanidad CGT Caló) y Carlos Acuña (Estacioneros CGT Barrionuevo) considera que cerraron filas con precisión respecto a la discusión de un jefe o cuerpos colegiados para agosto.

Las fechas de reunificación con antesala el 5 y definición el 22 de agosto, juegan como plazo fijo para los que se oponen. A viva voz, desde el Movimiento de Acción Sindical (MASA), con Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) como candidato a secretario general, respaldado por SMATA, Omar Viviani (Taxistas), Luz y Fuerza, Personal Legislativo, Foetra y otros.

Con entonación en grado de tenores desde Sergio Palazzo (Asociación Bancaria) y la Corriente Federal (Núcleo MTA y CGTs regionales), donde comandan Héctor Amichetti (Gráficos), Horacio Ghilini (Sadop) y otros.

Entre estos dos grupos, hay vasos comunicantes, pero también diferencias de trazo. El MASA mantiene diálogo intersectorial pero avizora que “solo un peronista” puede liderar la CGT, límite que excluye a Palazzo.

La Corriente mientras tanto sustenta que el triunvirato “cierra en una mesa tan chica, que tira por la borda el desafío histórico” que plantea el gobierno de Mauricio Macri a la clase trabajadora.

Ghilini recalcó en todo momento que la oposición ineludible es “al modelo económico de exclusión” que se aprecia en cada tramo de la gestión Cambiemos.

Termine como termine la pulseada, a la hora de registrar datos, habrá que dejar en claro que para muchos el alejamiento de Hugo Moyano de la CGT todavía no está cerrado y mucho menos el predicamento que pueda consagrar a su hijo Pablo “en alguna función preponderante” de la futura CGT Unificada.

Mientras los teléfonos celulares siguen al rojo vivo, el presidente Mauricio Macri recalca tópicos como la baja del costo laboral y los fallos de la Justicia del Trabajo en contra de las patronales, como cuestiones a cambiar. Más que una señal roja para el Movimiento Obrero Nacional.