La ciudad japonesa de Hiroshima recordó ayer los 72 años del lanzamiento de la bomba atómica que mató a más de 140.000 personas y comenzó a ponerle punto final a la Segunda Guerra Mundial. “Es el momento de que todos los gobiernos luchen para avanzar hacia un mundo libre de armas nucleares”, afirmó el alcalde Kazumi Matsui, al hablar en el Parque de la Paz, en cercanías del lugar en el que el 6 de agosto de 1945 estalló la bomba yanqui “Little Boy”.

Por su parte, el primer ministro Shinzo Abe aseguró que su país “está decidido a liderar a la comunidad internacional, manteniendo sus principios de no producir o poseer armas nucleares ni de permitir su entrada al territorio nacional”. De la ceremonia participaron representantes de unos 80 países y de la Unión Europea, entre ellos, potencias nucleares como el Reino Unido, Francia, Estados Unidos o Rusia.

Este ataque y el de Nagasaki, tres días después, fueron los únicos con bombas atómicas concretados hasta la actualidad