Un hombre de 41 años fue fusilado de ocho balazos ante una multitud en una plaza pública de Yemen tras ser acusado de violar y matar a una niña de 3 años. El hombre fue atado, tumbado en el suelo y efectivos le dispararon en la cabeza.

El acusado identificado como Mahamend al Magriby fue asesinado en medio de un acto en el centro de Saná y la acción fue aplaudida por miles de yemeníes, entre ellos familiares de la niña violada.

El padre de la menor secuestrada y asesinada el 27 de junio manifestó: "Este es el primer día de mi vida, ahora ya me puedo relajar".

Los fusilamientos sólo se realizan en lugares públicos cuando el crimen afecta a los sentimientos del pueblo, como es el caso de las violaciones de menores. El último caso registrado en Saná ocurrió en 2009.