En sintonía con la lógica del Fondo Monetario Internacional, la calificadora de riesgo estadounidense Standard & Poors sostuvo en un informe sobre la Argentina que “debe eliminar los subsidios fiscales a los servicios públicos” para llegar a la meta del 5% de inflación en el 2019 que estableció el Banco Central.

De otra forma, no es posible alcanzar ese objetivo por lo que “hacer esto más temprano que tarde, eliminaría simultáneamente la represión artificial de la inflación, reduciría el déficit fiscal y facilitaría el reajuste del tipo de cambio real, preparando así el terreno para el establecimiento de metas de inflación más creíbles”.

En abril último, la firma puso al país en nivel B (dentro de la zona considerada “especulativa” y cuatro escalones debajo de la calificación “grado de inversión”). 
Mientras que la inflación del primer semestre, según el Indec, fue de casi 12% y la meta oficial para todo el año es de 17%, junto al objetivo de 5% en dos años, Standard & Poors sugiere un ajuste mayor y concluye que “el mejor momento para ejecutar este y otros ajustes complementarios de las políticas es inmediatamente después de la elección del 22 de octubre”.

El informe lo firma un ex integrante del primer equipo económico del ex ministro Domingo Cavallo y hoy jefe de S&P para América Latina, el argentino Joaquín Cottani.