La Justicia española anuló ayer partidas presupuestarias de Cataluña destinadas a financiar el referéndum soberanista de octubre, mientras que el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, calificó de "delirio" los planes de secesión inmediata si gana el "Sí" en la consulta, en lo que constituye un doble embate judicial y político sobre los independentistas.

En un discurso ante empresarios en Madrid, Rajoy pidió a los españoles y catalanes "sensatos y moderados" confianza en el futuro frente a los "delirios autoritarios y frentistas de los que desafían al Estado democrático", en clara alusión a los partidos independentistas catalanes que promueven la consulta del 1 de octubre.

"A todos les digo que mantengan la confianza en el futuro porque los delirios autoritarios y frentistas nunca podrán vencer a la serenidad y el equilibrio del Estado democrático", afirmó. El gobierno independentista catalán, apoyado por la coalición Junts pel Sí (Juntos por el Sí) y la formación anticapitalista Candidatura d’Unitat Popular (CUP), dio el martes un paso más en su escalada independentista y anunció la futura ley catalana de Referéndum de Autodeterminación, que prevé la posibilidad de declarar la independencia de Cataluña -una de las regiones más ricas de España con 7,5 millones de habitantes- antes de 48 horas si ganara el "sí" en un eventual referéndum.