Esta es la historia de Allan Dunn, un norteamericano que logró cobrar más de 92.000 dólares del Seguro Social de su esposa Margaret. ¿El dato? Ella había fallecido en 2002. Dunn mintió que ella continuaba viva, y, para eso, mantuvo su cádaver en el freezer. Ocurrió en el condado Hillborough, en la costa oeste de Florida.

¿Cuándo se descubrió todo? Cuando Dunn falleció, en 2010. Fue en ese momento que, además, se entereraron sus herederos, quienes debieron hacerse cargo y le reembolsaron al Estado poco más de 15,000 dólares.

Enterados de lo ocurrido y desconociendo la muerte de Margaret, los herederos renunciaron a sus derechos de heredar el domicilio y lo pusieron a la venta. Una vez descubierto el fraude, fue la Oficina del Fiscal de Estados Unidos la que reveló el macabro método de Dunn para seguir cobrando, mes a mes.