La base conjunta aérea Andrews en Estados Unidos, que utiliza para sus viajes oficiales el presidente Barack Obama y donde hoy se reportó la posible presencia de un tirador “activo”, fue reabierta y continúa con sus operaciones, aunque las autoridades no precisaron detalles del hecho.

‘El cierre de la base se ha levantado” informaron desde la cuenta oficial de Twitter de la base conjunta desde donde, además, anunciaron -sin más detalles- que “todo está despejado” a excepción de la división médica Malcom Grow, donde más temprano se había reportado un posible tiroteo.

A las pocas horas del reporte “de gravedad”, desde diversos medios internacionales indicaron que esta noticia fue una “falsa alarma” y se calificó el hecho inicial como “confuso”, pero aún no hay datos oficiales.

Pocos después de las 9 (10 en Argentina) informaron vía Twitter que habían reportado “un posible tirador activo” en la división médica Malcom Grow, ubicada en las instalaciones de la base.

‘Debido a la gravedad de este informe, la base está reaccionando para garantizar la seguridad de todo el personal”, informaron en la cuenta oficial desde donde afirmaron que el personal estaba a salvo.

Incluso el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, describió este episodio como “una situación en desarrollo”, apenas se enteró de la noticia mientras hablaba en el Senado.

Desde Twitter también explicaron que para ese día estaba programado un simulacro de tiroteo; sin embargo se reportó una situación de “amenaza real”.

La base ubicada en el condado de George, en Maryland y a 32 kilómetros de la Casa Blanca, es la sede del avión presidencial Air Force One, además de ser utilizada por otros altos cargos del Gobierno como el secretario de Estado, John Kerry, y el de Defensa, Ashton Carter.

Precisamente, Obama utilizó esa base para viajar a Canadá, donde mantuvo una cumbre con el primer ministro de ese país, Justin Trudeau, y el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto.