Por Fernando Vázquez
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Como saldo de una violenta discusión, un joven, de 24 años, fue salvajemente asesinado a cuchilladas. El cruento suceso se registró en la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, en el partido de Lomas de Zamora, y el responsable de este brutal ilícito logró darse a la fuga. Ya suman 2 los crímenes que ocurren en esa humilde zona en menos de 24 horas.

Los voceros del departamento judicial de Lomas de Zamora revelaron que la infortunada víctima fue identificada como Fernando Arancibia, de 24 años.

Trascendió que el tremendo hecho se produjo en el cruce de 3 y 104, en el denominado Barrio Esperanza, en el sur del conurbano provincial, cuando el muchacho entabló una acalorada reyerta en la vía pública con un forajido, conocido en el vecindario como Wilson.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el altercado finalizó en tragedia, porque el malviviente, descontrolado, agredió sin piedad a cuchilladas a su adversario, quien cayó en un charco de sangre.

Rápidamente el delincuente resolvió huir y se refugió en las calles de la zona, mientras que luego Arancibia tuvo que ser trasladado, de urgencia, hasta el Hospital Alberto Balestrini, que está situado en la esquina de El Hornero y Monseñor Rodolfo Bufano, en jurisdicción de la localidad bonaerense de Ciudad Evita, en el partido de La Matanza.

Sin embargo, posteriormente el joven dejó de existir a raíz de la gravedad de sus heridas.

Pesquisas policiales de la comisaría de Ingeniero Budge (10ª de Lomas de Zamora) realizan diferentes diligencias con el objetivo de establecer el paradero del autor del crimen de Arancibia.

Otro fusilamiento

El terrible asesinato del muchacho se agrega al bestial fusilamiento de Oscar Fleitas, de 32 años, que también sucedió en Ingeniero Budge, y que Crónica publicó, en exclusiva, en su edición del domingo.

El sujeto perdió la vida mientras se desplazaba, junto a uno de sus familiares, a bordo de una camioneta Toyota, oportunidad en la que resultó agredido a disparos por varios marginales, que habrían obrado con intenciones de robo, en el cruce de Montiel y Ginebra, a 400 metros del Camino Presidente Juan Domingo Perón (tradicionalmente conocido como el Camino Negro).

Los responsables del horrendo suceso de violencia se movilizaban en el interior de una camioneta Renault Duster gris.